Muerte, Reencarnación y Eterno Retorno

En estos tiempos del Kali Yuga, en la era de la materia, los hombres tan apegados al consumismo, el materialismo, a los bienes terrenales, la muerte aparece como el gran enemigo que debe ser derrotado a toda costa. Cirugías estéticas, transplantes de órganos entre personas (¡incluso se habla de transplantar órganos de animales en humanos!), todo tipo de productos químicos para aparentar ser mas joven, miles de medicamentos y drogas para preservar la vida de hombres – vegetales por un par de años. Todo vale con tal de robarle aunque sea horas a la muerte, ya faltara poco para que se utilicen implantes electrónicos (las películas de cyborgs no serán mas ciencia ficción).

En la antigüedad para los arios, era solo un proceso por el cual todos deberíamos pasar. Ni el nacimiento era el principio ni la muerte el final, ya que todos estamos sujetos a las leyes del eterno retorno. La muerte física, era solo la muerte del cuerpo, de la materia. El “Yo”, el alma pasaba a otro plano de la existencia.

¿Pero que había después de la muerte?

De la mayoría de las religiones ario paganas solo nos quedan sus relatos exotéricos, o sea luego de morir el ario seria conducido a una especie de paraíso, para los griegos el Olimpo, para los vikingos el Walhalla, donde viviríamos eternamente junto con los dioses y los héroes, en una especie de felicidad eterna.

Pero la inquisición no ha podido destruir todo el conocimiento ni sabiduría filosófica-religiosa aria, a pesar de destruir la biblioteca de Alejandría, quemar en la hoguera a sabios, alquimistas, magos en la edad media y hacer lo mismo en el siglo XX tratando de destruir , ridiculizar los trabajos realizados por el Instituto Anhenerbe perteneciente a las SS y perseguir a sus investigadores, asesinarlos , encarcelarlos y humillarlos públicamente.

Tanto Platón como Plotino, la antigua escuela de Alejandría, los gnósticos, nos han hablado sobre la reencarnación, la transmigración de las almas.

También la religión celtica – druídica de carácter panteísta, donde las fuerzas de la naturaleza formaban el uno, la totalidad absoluta, también creía en la transmigración de las almas. Los guerreros celtas sentían un absoluto deprecio por la muerte. Combatían desnudos, sin más pertenencias que sus armas, era una entrega total de sus cuerpos físicos. Pues según las enseñanzas de los sabios druidas, el alma, el “Yo” volverá después de la muerte física a tomar otro cuerpo, la muerte era solo un paso para una nueva vida.

Las eddas vikingas, nos hablan del Ragnarök, el crepúsculo de los dioses, donde Ases y Vanen, los dioses y los elegidos de Odin-Wotan, los Enherier, luchaban a muerte contra las fuerzas del mal comandadas por Loki, el Lobos Fernis y la serpiente de Mitgard. En este combate de proporciones cósmicas todos morirán, dioses y demonios, todos los habitantes de Asgard, Midgrad y Hel. Solo una pareja divina sobrevivirá y poblara de nuevo el cosmos, naciendo así una nueva edad de Oro. Como vemos en este relato exotérico, se deja entrever que no existe la muerte absoluta, ni para el hombre ni para el cosmos, ya que todos formamos parte de un continuo retorno, sujetos a un círculo de reencarnaciones.

Una costumbre de los antiguos arios era la de cremar a los muertos, estos nunca eran enterrados (el entierro de los muertos significa apego a la materia, el cuerpo descompuesto es absorbido por el demiurgo, la materia). Al cremar el cuerpo físico, el alma es liberada de la materia, pero seguirá aprisionada, teniendo que volver a reencarnarse.

La tradición Catara nos habla de diferentes planos de la existencia. Nos hablan de 9 “Cielos”, y del quinto cielo hacia abajo, es dominio del príncipe de la oscuridad, dle Jehová, Yahvé, el demiurgo. Para los cataros, este plano de existencia, esta vida de materia era una aberración. Por eso se hicieron castos y vegetarianos, practicaron el auto sacrificio y la negación del cuerpo. Ellos buscaron desprenderse de la materia, liberarse de la prisión del demiurgo Jehová y ascender del quinto cielo hacia arriba. Así serian liberados, pero no todos los liberados ascenderían, algunos se quedarían aquí, en este plano de la materia, combatiendo al demiurgo. Los cataros adoraban a LuciBel, a Lucifer, “La Luz más bella”, Venus el lucero del alba. Un liberado, alguien que pudiendo ascender del quinto cielo hacia arriba no lo hizo, se quedo aquí ayudando a sus hermanos a salirse de este ciclo de eternos retornos, a escaparse de este plano de la materia.

La transmigración de las almas también la encontramos en las antiguas tradiciones arias de la India. Las sucesivas vidas en la tierra es una forma de lograr el conocimiento absoluto, la sabiduría eterna, una vez alcanzado nos liberaríamos del estado de esta materia y nuestro “yo” seria absorbido por nuestro “YO” absoluto, o sea Brahma.

También en la India encontramos el concepto de Karma, o sea las acciones buenas o malas de nuestras vidas anteriores serán “juzgadas” por así decirlo en nuestro presente y vidas futuras. Nuestro Karma esta sujeto a la ley eterna o dharma. El príncipe ario Gautama “El Buddha” difiere con el brahmanismo con respecto a la disolución del “Yo” personal y su fusión con el “Yo” absoluto. Cuando el “Yo” logra el nirvana o sea se libera del karma , el “yo” se disuelve para siempre.

Para lograr el estado de Nirvana de sabiduría eterna, existen numerosas técnicas que aplicaban los gurus del tibet y rishis de la India, como las posturas del Yoga y técnicas de respiración o fijación de objetos, así como con mantas (sonidos sagrados), mudras (signos con las manos). En el Tibet otro príncipe ario llamado Padma Sambava enseño el yoga de la liberación a través del conocimiento para lograr el nirvana.

En el Instituto Anhenerbe y en el castillo de Wewlsburg, los iniciados de la Orden Negra, de las SS, practicaron algún tipo de yoga (tal vez tibetana anterior al budismo lamaísta, e incluso anterior al culto Bön), a través de este yoga y sus técnicas, totalmente desconocidas por nosotros, el iniciado SS se liberaría, logrando el Nirvana, pasando por el Sol Negro hacia la anti-materia, el rayo verde, pero no desintegrándose (a diferencia de las doctrinas de Gautama y Sambava), sino que se transformaría, transmutaría en el Hombre-Dios, el Hombre Absoluto. Y este Súper Hombre, que es mas que un dios tendrá la posibilidad de salirse, de ascender según la tradición catara del quinto cielo hacia arriba o podrá quedarse, convirtiéndose en un Bodistava (según el budismo tibetano), un liberado que se quedaría combatiendo en el plano del demiurgo, de la materia, para salvar a sus camaradas, sus hermanos, como lo hiciera Lucibel.

Por eso para el ario la muerte no era el fin sino solo un proceso por el que todos debemos de pasar.

Por eso el desapego a al materia, el preferir una muerte honrosa a una vida sin honor. Un viejo proverbio alemán dice “si pierdes dinero pierdes poco; si pierdes el honor pierdes mucho; si pierdes el valor pierdes todo”. Y es que solo a través del heroísmo, del auto sacrificio, la muerte gloriosa en batalla, es que nos liberaremos de la prisión de la materia.

Porque solo los Héroes sin saber que no pueden morir, han entregado sus vidas, sacrificándose como lo hiciera Wotan al colgarse del árbol del Irminsul durante nueve noches para obtener la sabiduría eterna (este relato exotérico nos hablaría de una técnica para lograr el nirvana, para liberarnos), solo ellos en su combate contra el demiurgo podrán salvarse, ascender del quinto cielo hacia arriba.

Aquí de forma mas que resumida se han expuesto diferentes doctrinas sobre reencarnación y eterno retorno. No descartamos la validez de ciertos conceptos de la tradición catara, el Budismo esotérico y el Lamaísmo Tibetano, pero no es a través de la negación del “Yo” que se logra la liberación. Solo logrando el recuerdo de todas nuestras vidas pasadas y futuras, alcanzando la sabiduría eterna, el Graal, la piedra filosofal de los alquimistas de la edad media, cruzando con nuestro cuerpo astral el sol negro, hacia el rayo verde, la anti materia, pero no desintegrándonos sino que transformándonos en el “Yo” absoluto, logrando el guerrero ario, el héroe ario, el vira, la transmutación mágica, pasando a ser un Hombre Dios, un Súper Hombre.

Escrito en el año 115 de la E.H.

Dictado por la voz de mis ancestros,

En la tierra que mis antepasados llamaran Huetramannaland.

S.H. H.H.

thule8814@hotmail.com


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